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El Hobito argentino
Comentario sobre la primera traducción de The Hobbit

 

Si usted ha leído El Hobbit en castellano, hay un alto índice de probabilidades de que lo haya hecho en la traducción castellana de Manuel Figueroa (Minotauro, 1984). Es la versión que contienen todas las ediciones que normalmente se encuentran en la librerías, desde las rústicas hasta las más lujosas e ilustradas. Es la que comienza con las inolvidables palabras "En un agujero en el suelo vivía un hobbit".

Hubo, sin embargo, una versión anterior por dos décadas, de Teresa Sánchez Cuevas (Fabril Editora, Los libros del mirasol, 1964). Se titula El Hobito; la imagen que presentamos está tomada de la portada. Vemos allí a Gandalf hablando con Bilbo, según la ilustración de Luis Videla. Más allá del estilo (propio de las portadas de la colección), son de notar algunas proporciones que contradicen la información expresa del libro: la nariz de Gandalf es menor aun que la de Bilbo; la pipa de éste es bastante humilde y en modo alguno le llega casi hasta los pies; Gandalf, por si no fuera suficientemente alto, usa tacos, y ha recortado la punta de su sombrero.

Muy pocos son quienes han leído esta versión, porque es prácticamente imposible conseguir un ejemplar, y quienes lo poseen difícilmente quieran deshacerse de él. Es un valioso objeto de colección. Se distingue fácilmente por su aspecto antiguo: amarillento, y probablemente ajado. Quizás un remiendo en el lomo, tal vez un ex libris, el nombre de un poseedor (generalmente un ex-poseedor), el sello de alguna tienda de libros usados.

Antes de entrar en el texto en sí, es interesante la contratapa: leemos allí que "las páginas de este libro tienen la magia y el particular sabor de las antiguas sagas escandinavas. Hermanado con las obras de Swift, Bunyan y Lewis Caroll...". Sorprende la afirmación de que "El hobito señala la plenitud creadora de J.R.R. Tolkien". En 1964 El Silmarillion no estaba publicado todavía (aunque se sabía de su existencia), pero El Señor de los Anillos llevaba diez años en las librerías. Lo de "plenitud creadora" puede querer decir tres cosas: que quien escribe no ha leído El Señor, que lo ha leído pero lo considera inferior a El Hobbit, o que quiere promocionar este libro con una afirmación contundente. Hay sin embargo buena información: salteando el hecho de que Tolkien no nació en Inglaterra sino en Sudáfrica, su carrera académica está bien aunque sucintamente cubierta. Como obras suyas se mencionan Sir Gawain and the Green Knight (no se dice que sea una traducción del inglés medio), Chaucer as a Philologist, Fairy Stories y El señor de los anillos. No es adecuado el comentario final: "cuyos tres volúmenes, La confraternidad del anillo, Las dos torres y El regreso del rey, Fabril Editora ha incluido en Los libros del mirasol". No hay tal. Es posible que en el momento de publicar El Hobito Fabril haya esperado tener oportunidad de sacar a la luz el opus magnum, pero no llegó a hacerlo.

Para evaluar la tarea de la traductora (TSC), hay que tener en cuenta ante todo que su trabajo es anterior a la labor unificadora de criterios del Minotauro (por no hablar de este bisoño Departamento). Teniendo en cuenta el único elemento fundamental, el texto original, su versión es en general correcta. A continuación mencionaremos algunas peculiaridades, dedicadas especialmente al lector habituado a la traducción canónica.

A lo largo del libro, la elección de algunos términos resulta confusa para quien está habituado a la versión de Figueroa. Un cuadro comparativo servirá para mostrar algunas equivalencias en sustantivos más o menos importantes:

Original
(JRRT)
El Hobito
(TSC)
El Hobbit
(Figueroa)
trollenanotroll
dwarfgnomoenano
goblinduendetrasgo
elfelfoelfo
hobbithobitohobbit
wargwargwargo

Según Figueroa, un hobbit parte con un grupo de enanos, y en su camino se encuentra con trolls, trasgos, wargos y elfos. Según TSC, un hobito parte con un grupo de gnomos, y en su camino se encuentra con enanos, duendes, wargs y elfos. Cuando Gandalf enumera 'goblins, hobgoblins and orcs', sin embargo, la traducción da "duendes, trasgos y orcs" (pág. 134, H:VII:146). Resulta instructivo ver lo que Tolkien mismo opinó de una de estas elecciones, ya que tuvo noticia en 1962 de esta traducción (Cartas #239, a Allen & Unwin):

Si gnomos se utiliza como traducción de dwarves, no debe aparecer en pág. 63 en the elves that are now called Gnomes. No quiero perturbar al traductor, o a ustedes, con la larga explicación que hace falta para dar cuenta de esta aberración; pero la palabra se utilizó como traducción del nombre verdadero, de acuerdo con mi mitología, del pueblo de Altos Elfos del Oeste, asociándolo pedantemente con el griego gnome, "pensamiento, inteligencia". Pero lo abandoné, pues es totalmente imposible disociar el nombre de las asociaciones populares de gnomus = pygmaeus de Paracelso. Como la palabra es utilizada por "dwarves" -no estoy capacitado para juzgar por qué se la ha preferido al es[pañol] enano-, puede resultar una lamentable confusión si se aplica también a los Altos Elfos. Seriamente sugiero que en pág. 63, líneas 6-7, el traductor traduzca old swords of the High Elves of the West; y en pág. 173, línea 14, elimine sin más (or Gnomes). Creo que ésos son los únicos sitios en los que aparece Gnomes en El Hobito.

La traductora hizo caso finalmente de las indicaciones: 'old swords of the High Elves of the West' quedó como "espadas muy viejas de los grandes elfos del oeste" (págs. 55-6, H:III:31), y se eliminó la segunda (que quedó como "elfos superiores del oeste") (pág. 160, 8:VIII:29). Pero las cosas fueron más allá todavía: en las posteriores ediciones inglesas de The Hobbit también se eliminaron las dos referencias a 'Gnomes'. Para más información al respecto, véase Cuentos Perdidos I, págs. 57-8, y la nota a la carta citada.

Es bueno observar que aparece (pág. 3, H:PRE:1-2) la aclaración que precedió a la segunda edición, acerca de los cambios realizados en el cap. V. Véanse los Elementos eliminados en El Hobbit.

TSC optó por el comienzo popular de los cuentos de hadas castellanos: "Había una vez un hobito que vivía en una cueva en la tierra" (pág. 9). Sin embargo, Tolkien no eligió el equivalente canónico inglés once upon a time. Al respecto, son muy interesantes las observaciones que hace sobre los comienzos y finales en Sobre los cuentos de hadas, nota H (MC:195).

El tratamiento de los nombres merecería un artículo aparte. En general, los que se forman simplemente con mayúsculas en sustantivos comunes están traducidos: "la Colina", "El Agua", "la Montaña Solitaria", "el Páramo Desolado" ('Withered Heath', o "Brezal Marchito"), etc.; sin embargo, los compuestos o que presentaban mayor dificultad de comprensión se mantienen sin cambios: "Baggins", "Bag End", "Oakenshield", "Underhill", "Bullroarer", Dale", "Bywater". 'Mirkwood' es muy correctamente "el Bosque Lóbrego". Por supuesto, los que no resultan interpretables en inglés moderno han quedado tal cual: Thorin, Beorn, Gollum, Esgaroth, etc. Bladorthin es Bladorthin.

Los rasgos de estilo más notables, y que conceden a la lectura del libro su sabor particular, son los que derivan de giros específicamente sudamericanos de la traductora. Por ejemplo, véase la equivalencia entre tratamientos de segunda persona. Tolkien se ciñó en inglés casi exclusivamente al uso de you, your, yours (la excepción es ye en la penúltima canción del libro). Figueroa utiliza casi siempre "tú/vosotros" para las relaciones formales e informales, pero cambia al más formal "vos" (no el argentino "vos sos", sino el arcaico "vos sois") en algunos momentos del primer capítulo: Bilbo a Gandalf cuando sabe quién es, o los enanos al presentarse. TSC elige el "tú" para el singular informal y el "usted" para el formal, pero casi siempre el "ustedes" para el plural (excepciones: acotación del narrador "ni vosotros ni yo habríamos oído el menor ruido en aquella noche ventosa" (pág. 40, H:II:39), o la cancion de los elfos: "¡Oh! ¿Qué estáis haciendo, y hacia dónde vais?" en pág. 52, H:III:14). Ello da un tono particular a los diálogos: un poco más adelante dicen los elfos: "¡No metas la barba en la espuma, padre! [...] ¡Vigilen a Bilbo, que no se vaya a comer todas las tortas!" (pág. 54, H:III:23 y 24).

Esta característica se manifiesta también en muchas opciones léxicas y gramaticales; señalar todas sería interminable, pero sirve como ejemplo Thorin pidiendo su arpa: "Ya que van, traigan el mío" (pág. 20, H:I:167).

En mayor o menor medida, el texto de The Hobbit se corrigió en varias ocasiones; la más importante de ellas tuvo lugar en la 1951, cuando Tolkien cambió radicalmente el episodio con Gollum para que condijese con la letra y el espíritu de El Señor de los Anillos; la siguiente en importancia se dio alrededor de 1966-7, cuando preparó una serie de modificaciones en H que acompañaron a las que llevaron a la segunda edición de SA. El Hobito, publicado en 1964, evidentemente no contiene los cambios de 1966-7 pero sí los de 1951; así, leemos un capítulo V ("Acertijos en la oscuridad") muy similar al de Minotauro, pero también una cierta cantidad de detalles que llaman la atención a quien está acostumbrado a la versión canónica. Algunos de ellos son: "Son (o eran) seres pequeñitos, más pequeños que los gnomos y sin barba, pero mucho más grandes que los liliputienses" (pág. 10, H:I:4); "Solía decirse que mucho tiempo atrás, alguien de la familia Took se había casado con alguien de una familia de hadas, los peor intencionados decían de una familia de duendes" (pág. 10, H:I:4 – por "duendes" entiéndase 'goblins', es decir, "trasgos"); o "la policía nunca llega hasta aquí" (p. 39, H:II:35). Véase El Hobbit Anotado para un detalle completo de las diferencias que podrían hallarse.

Un aspecto particularmente caro a este Departamento es la traducción de los poemas. Lamentablemente, TSC optó por no mantener ritmo y rima. De hecho, las adivinanzas de Bilbo y Gollum ni siquiera mantienen la presentación en versos, sino que se insertan en la prosa del diálogo.

El mapa de Thror está en la p. 58; es reconfortante observar que en la página 190 también aparece el Mapa de las Tierras Ásperas, que el Minotauro en general olvidó colocar en sus ediciones (ver Elementos eliminados). Los dos están presentados con el dibujo original de Tolkien, a diferencia del que da el Minotauro, que es una recreación; los nombres e indicaciones están escritos a mano (los del Minotauro son tipográficos), aunque la caligrafía no es esmerada.

Hay por último un número importante de fallas de comprensión del original del tipo que solemos agregar en nuestra sección de Errores. Dos de los más notables afectan al honor de sendos personajes. De la madre de Bilbo se dice: 'Not that Belladonna Took ever had any adventures after she became Mrs. Bungo Baggins', pero la traducción dice exactamente lo contrario: "Esto no quiere decir que Belladonna Took no tuviera ninguna aventura después de convertirse en esposa de Bungo Baggins" (págs. 10-1, H:I:5). De Thrain, por otra parte, dice Gandalf: 'lots of adventures of a most unpleasant sort he had', y TSC interpreta que "muchos aventureros de la peor calaña lo acompañaron" (pag. 32, H:I:120). En la primera etapa del viaje, sabemos que 'they had passed through hobbit-lands, a wild respectable country inhabited by decent folk, with good roads, an inn or two, and now and then a dwarf or a farmer ambling by on business'. TSC extiende el pasaje, pero le quita sentido: "Había que atravesar una considerable extensión de un país ancho y respetable, habitado por gente decente y respetable, hombres, hobitos, duendes y demás, con buenos caminos, una o dos tabernas; de vez en cuando se cruzaban con un gnomo, un calderero o un granjero ocupado en sus trajines" (pág. 37,H:II:25). Un repaso a la tabla expuesta más arriba indica que los "duendes" son los 'goblins (o "trasgos" según la versión de Figueroa), gente para nada "decente y respetable".

Es difícil evaluar los méritos literarios de una versión cuando uno está acostumbrado a disfrutar con otra. La sola aparición de "duendes" y "gnomos", o los nombres no traducidos, resultan chocantes, pero justamente son los casos en que cualquier reclamo a la traductora es anacrónico. Podríamos seguir comentando muchísimos casos puntuales como los mencionados arriba; en vez de ello, para que el estudiante juzgue por sí mismo el estilo, preferimos presentar un párrafo (tomado al azar) en las dos versiones. Se trata de la despedida de Bilbo y Thorin en el cap. 18:

Original
(JRRT)
    El Hobito
(TSC)
    El Hobbit
(Figueroa)

    There indeed lay Thorin Oakenshield, wounded with many wounds, and his rent armour and notched axe were cast upon the floor. He looked up as Bilbo came beside him.
    "Farewell, good thief," he said. "I go now to the halls of waiting to sit beside my fathers, until the world is renewed. Since I leave now all gold and silver, and go where it is of little worth, I wish to part in friendship from you, and I would take back my words and deeds at the Gate."
    Bilbo knelt on one knee filled with sorrow. "Farewell, King under the Mountain!" he said. "This is a bitter adventure, if it must end so; and not a mountain of gold can amend it. Yet I am glad that I have shared in your perils - that has been more than any Baggins deserves."
    "No!" said Thorin. "There is more in you of good than you know, child of the kindly West. Some courage and some wisdom, blended in measure. If more of us valued food and cheer and song above hoarded gold, it would be a merrier world. But sad or merry, I must leave it now. Farewell!"

    Allí estaba efectivamente Thorin Oakenshield, herido en muchas partes; su abollada armadura y su hacha mellada habían sido arrojadas al suelo. Cuando Bilbo se aproximó, alzó la mirada.
    -Adiós, buen ladrón -dijo-. Me dirijo ahora a un palacio donde me esperan mis padres, hasta que el mundo sea construido de nuevo. Como dejaré ahora todo el oro y la plata, porque de poco vale allá donde voy, deseo partir en buena amistad contigo, y retractarme de las palabras que pronuncié y las cosas que hice contigo en la puerta.
    Bilbo se arrodilló, embargado de dolor.
    -¡Adiós, rey de la montaña! -dijo-. Es muy amarga esta aventura, si debe terminar así; ni una montaña de oro puede compensar tanta pérdida. Sin embargo me alegro de haber compartido tus peligros: esto ha sido más de lo que pueda merecer cualquier Baggins.
    -¡No! -dijo Thorin-. Hay en ti más bien del que tú mismo conoces, hijo del generoso oeste. Hay coraje y hay prudencia, armoniosamente mezclados. Si más de los nuestros valuaran el buen comer, la alegría y las canciones por encima del oro, el mundo sería más feliz. Pero triste o alegre, debo dejarlo ahora. ¡Adiós!

    Allí efectivamente yacía Thorin Escudo de Roble, herido de muchas heridas, y la armadura abollada y el hacha mellada estaban junto a él en el suelo. Alzó los ojos cuando Bilbo se le acercó.
    -Adiós, buen ladrón -dijo-. Parto ahora hacia los salones de espera a sentarme al lado de mis padres, hasta que el mundo sea renovado. Ya que hoy dejo todo el oro y la plata, y voy a donde tienen poco valor, deseo partir en amistad contigo, y me retracto de mis palabras y hechos ante la Puerta.
    Bilbo hincó una rodilla, ahogado por la pena. -¡Adiós, Rey bajo la Montaña! -dijo-. Es esta una amarga aventura, si ha de terminar así; y ni una montaña de oro podría enmendarla. Con todo, me alegro de haber compartido tus peligros: esto ha sido más de lo que cualquier Bolsón hubiera podido merecer.
    -¡No! -dijo Thorin-. Hay en ti muchas virtudes que tú mismo ignoras, hijo del bondadoso Oeste. Algo de coraje y algo de sabiduría, mezclados con mesura. Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, este sería un mundo más feliz. Pero triste o alegre, ahora he de abandonarlo. ¡Adiós!

Agradecemos a Saudron y Uzzi Tuzzi que hicieron posible este artículo


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